Como contestación a un post anterior Fer replicaba a un comentario con una pregunta muy interesante. Si todo está tan claro, ¿por qué perdemos tanto tiempo intentando explicarlo?
Le faltaba añadir un “con tan poco éxito”.
Es un tema al que le he dado alguna vuelta, y sinceramente he acabado bastante mareado.
Se me ocurren varios posts diferentes para aproximarme al tema.
Y para no tener que organizarme comienzo con el más sencillo.
El Hombre no busca la Verdad.
Algunos hombres buscan la Verdad y la mayor parte buscamos otras cosas.
Los filósofos, los teólogos, los antropólogos y unos pocos más creen que los demás son como ellos. Verdaderos, coherentes, y con amor por el conocimiento, trasunto humano de la verdad.
Pero la realidad es que más que buscar la verdad, el ser humano ha aceptado como un hecho vivir en la mentira. Nos pasamos el día recibiendo mentiras y enviándolas.
Los políticos nos mienten continuamente y no pasa nada (ni siquiera voy a poner ejemplos).
Nos mienten los vendedores de coches, de seguros, de casas y los médicos y farmaceúticos que venden cosas que saben que no sirven para nada.
Pero no solo nos mienten, también mentimos.
Mentimos llamando a esa amiga “guapa” cuando sabemos que está horrible.
Mentimos implántandonos silicona en las tetas o los glúteos. Aunque sea mentira sabemos que así las tías están más buenas… y nos da igual que sea mentira.
Nos mentimos diciendo que este año sí que haremos deporte. Y sabemos que comprarse unas zapatillas nuevas no implica nada.
Le decimos a la gente que le acompañamos en el sentimiento, cuando en realidad ni siquiera sabíamos que su madre existía.
Prometemos hasta meter y luego de metido nada de lo prometido.
Nos pintamos las canas de negro, y adoramos a las mujeres que se maquillan para “estar guapas”.
Los atletas profesionales se dopan, los corredores de medio pelo se dopan, los jugadores de futbol de empresa se dopan.
Entramos al futbol con abonos personales e intransferibles ajenos.
Utilizamos las recetas de los abuelos para no pagar un poco más en las farmacias. Y si podemos esquivar pagar a Hacienda lo hacemos.
Si nos para la Guardia Civil tenemos mil excusas para explicar porqué no llevábamos el cinturón.
Nos llaman por teléfono a horas intempestivas y respondemos con un “no te preocupes estaba leyendo”.
Nos inventamos perfiles de facebook y curriculums profesionales que no se parecen en nada a nuestra realidad.
Copiamos en los examenes y nos inventamos excusas para no coger el teléfono de esa persona con la que no queremos hablar.
Se falsifican facturas, se inventan informes…
Si llegamos tarde al trabajo le echamos la culpa al despertador, si llegamos tarde a una cita la culpa fue del atasco.
En las reuniones no decimos lo que pensamos porque “no se discute con el jefe”.
Mentimos para sacar ventaja, para no tener problemas y muchas veces mentimos sólo por quedar bien.
En el fondo creo que seríamos incapaces de vivir en un mundo en el que nos dijeran: “Sabes que te digo: que tu rollo con el blog es una mierda”
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