En los últimos días estamos viviendo la caza de un personaje cuyo principal mérito fue utilizar su condición de jugador de balonmano para pegar uno de los braguetazos del siglo pasado.
Creo sin embargo que Urdangarín es víctima de las causas de la crisis.
Veamos.
Supongamos que un alcalde de un pueblo tiene demasiado dinero público (dinero que no es de nadie según la exministra Calvo). Supongamos que al alcalde le gusta salir en las fotos y en los periódicos. Supongamos que un señor bajito y feito le ofrece organizar unas jornadas sobre un tema muy interesante (para quien quiera que pueda ser interesante). El alcalde puede disponer de ese dinero que no es de nadie para organizar las jornadas como mejor le convenga. Y así el alcalde podrá inaugurar o clausurar las jornadas que tendrán seguro un gran éxito de público.
Desafortunadamente para el señor bajito y feito las fotos de las jornadas solo saldrán en periódicos locales. (pinchad aquí).
Supongamos que el que organiza las jornadas es el seleccionador nacional de baloncesto. En ese caso la posibilidad de que la foto salga en periódico de tirada nacional es mucho mayor. Por tanto al alcalde en cuestión se le pagará bastante más. (Y en un ataque de celos es posible que incluso la federación lo eche tras haber sido campeón del mundo ver aquí ).
Supongamos que el organizador es alto, guapo y garantiza la foto del alcalde en el Hola, el Marca y hasta en TVE. El alcalde estará dispuesto a pagarle lo que sea, porque el dinero es público y bien puede ser utilizado en promocionar la ciudad.
Supongamos que yo estaba vendiendo tranquilamente jornadas sobre responsabilidad social corporativa. Y de repente veo como todos empiezan a pagarme mucho dinero.
Decidme si no es humano llegar a creer que me los merezco.
Los que han pasado por aquí han opinado