Doctrina Moral o “la virtud fue su recompensa”


El otro día en respuesta a un post una reciente contertulia escribió algo sobre “doctrina moral”.

Un lector casual, pero amable, se interesa por el concepto “doctrina moral”.

Voy a interpretar que el lector (el segundo) es amable porque no comparte el uso de la expresión doctrina moral en este aspecto, pero en lugar de insultar pregunta.

He de decir que a priori tampoco me gustó lo que escribió la lectora. “[Pero] todas las direcciones no son iguales. La dirección correcta es justamente la doctrina moral, que el progresista desprecia por anticuada”.

Pero ¿qué es lo que no me gusta?

Todas las direcciones no son iguales” es una obviedad, ciertamente no compartida por todos, pero obviedad. Así que esto no es. Una cultura en el que la viuda tenga que morir de hambre porque una viuda no es nadie, no es lo mismo que una cultura que proteja a las  madres solteras. Y si hay una mejor que otra… pues ya ninguna es igual a otra.

que el progresista desprecia por anticuada” es también una obviedad. En nuestra sociedad todos (progresistas y no) despreciamos lo que consideramos anticuado. Cambiamos de centro comercial simplemente porque hay otro más nuevo, o nos hacemos “cristianos evangélicos” porque “ya” hemos sido “cristianos católicos”, pero si somos modernos de verdad nos hacemos “moonistas” o “ateos laicistas”, pero porque nunca “católicos” porque ya hemos sido antes “católicos”. Vamos que eso tampoco me parece escandaloso

La dirección correcta es justamente la doctrina moral“. Estamos hablando de dirección porque la lectora utiliza al gran Chesterton para indicar esta idea: “el progresista quiere moverse y no se da cuenta de que necesita una dirección correcta”.

Sin embargo la lectora afirma que existe “la” dirección correcta.

¿existe? Y si existe ¿está escrita en un libro de Moral?

Asumiendo que la lectora es católica : ¿puede un católico decir que hay una dirección correcta?, y si puede decirlo: ¿esta dirección la marca la doctrina moral católica? ¿serían en ese caso los otros caminos incorrectos? ¿todos ellos o sólo algunos?

Por culpa de esa frase, llevo dos días sin escribir.

Y todavía no tengo respuestas.

Así que os dejo con la última frase de un libro de los que me regalaron en mi cumpleaños (gracias Juan), no lo cité en este post, pero lo había pedido en éste.

El libro se titula “Expansión del cristianismo. Un estudio Sociológico”. Es de Rodney Starck un sociólogo de Princeton. Un muy buen libro del que prometo 10 posts (uno por capítulo).

El libro acaba así:

[el autor habla de los juegos romanos, del público que los veía y de cómo los cristianos condenaron los juegos de los circos romanos]  y acaba así:

“Finalmente lo que el cristianismo devolvió a los conversos fue nada menos que su humanidad. En ese sentido la virtud fue su recompensa”

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19 Responses to “Doctrina Moral o “la virtud fue su recompensa””


  1. 1 Josema Nuel 20 enero 2010 en 2:15 pm

    Da la casualidad de que semejantes preguntas me hago yo a diario. Al leer tu post y comentarlo volví a hacerme esas preguntas. Hablando de progresismo siempre me viene a la cabeza el crimen del aborto. En este caso, ¿hay una dirección correcta? Sin duda. Entonces, ¿por qué hay tantas personas pro aborto que llegan hasta el punto de convertirlo en un derecho (como decía Julián refiriéndose a las tiranías)? ¿Es eso progreso? Ya lo expliqué: el progreso sólo puede serlo en la medida en que persiga un mayor grado de bondad. El problema es que en nuestro tiempo la herramienta que objetiva lo que está bien y lo que está mal es la ley, al amparo de la cual se cometen barbaridades. De modo que, en efecto, más que en una democracia, vivimos en una auténtica tiranía.

    No, no sólo hay un camino correcto. Pero el camino que para ser recorrido obliga a ignorar la trascendencia del ser humano es un camino que conduce a la tiranía.

  2. 2 Donan 20 enero 2010 en 5:33 pm

    Esto es muy difícil de debatir por escrito y en poco tiempo. No es una pregunta más, es LA pregunta moral. Os recomiendo leer un tocho de encíclica papal que se llama Veritatis splendor, donde se da cumlida (y “ladríllica”) respuesta a la pregunta. La verdad es que la dirección correcta NO puede escirbirse en un libro de moral, pues abarca demasiado. Está escrita en la misma persona humana y requiere cierto esfuerzo discernirla, aunque si un reflexiona sobre los anticuadísimos 10 mandamientos, y se imagina el mundo sin ellos, quizá pueda llegar a intuir algo.
    Hay afirmaciones morales más evidentes que otras, más claras que otras, pero no son un código de conducta, sino principios que cada uno debe aplicar. De ahí que vea tan necesario resucitar (a pesar de los progres de izquierdas o de derechas) la conciencia personal.
    Pues eso. (es que me tengo que ir…)

    • 3 Josema Nuel 20 enero 2010 en 5:51 pm

      ¿La conciencia personal? Según qué persona su conciencia puede dictarle cualquier atrocidad.

      • 4 Donan 20 enero 2010 en 10:17 pm

        Si, Josema Nuel: la conciencia personal. Precisamente por eso la conciencia debe estar rectamente formada. Y los antíquisimos mandamientos (y para un cristiano la Persona de Cristo) dan la pauta. Porque la conciencia es la fuente inmediata, próxima, de la moral: negar esto sería caer en un legalismo moral muy semejante a la asfixia de leyes y más leyes que intentan prtegernos de nosotros mismos. Pero eso: la conciencia no es autónoma. No es la única fuente de la moralidad.
        Po otra parte, respondiendo a la pregunta del blogger, me parece que hay momentos en que sí: sólo hay un camino correcto. Pero que en la INMENSA mayoría de las situaciones hay muchos caminos correctos a priori y la libertad, la conciencia, la prudencia de cada uno debe elegir. Lo que sí que hay, pienso, son caminos claramente incorrectos, marcados, en último término, por un límite: la dignidad de la persona humana.
        Oye que interesante

      • 5 JosePe Garcia 21 enero 2010 en 12:01 am

        Estoy alucinando con la profundidad que ha alcanzado este debate. Y todo a partir de un comentario de un comentario… (NO sé si Antonio sigue por ahí, si sé que hoy, el día que el blog cumple un año… he batido el record de entradas, y sin darle la paliza a mis amigos con spam…
        Por ahora, salvo que alguien diga algo mejor mi conclusión es la siguiente: en caso de duda, cuando toma decisiones no especialmente graves, el hombre podría seguir lo que le propone la “moral católica”, con la garantía que la regla ha sido desarrollada para acercarse al Bien y alejarse del Mal. Lo cual no excusa al individuo de enfrentarse a su conciencia, y tampoco indica que cualquier otra opción sea (para un no católico) oportuna. En el caso del católico si se aleja de la doctrina de la Iglesia se ha de atar los machos aún con más cuidado. ¿qué os parece?

  3. 6 MariaJose 20 enero 2010 en 6:11 pm

    Como yo soy la comentarista, me gustaría decir que la idea de que la dirección correcta es la doctrina moral no es un añadido mío sino que forma parte del argumento de Chesterton. Así pues, la respuesta es sí, obviamente se refiere a la doctrina moral católica. Con esto no me estoy “excusando”, puesto que yo estoy de acuerdo, sino sólo aclarando mi comentario. Y, completando la aclaración, estaba citando de memoria. Prometo buscar el libro en mi biblioteca y citar literalmente, más que nada porque sería una injusticia que alguien achacara al gran autor algo que en realidad puede provenir de un fallo de memoria mío. Y las palabras las carga el diablo :-), cambias un artículo o un sustantivo y la frase adquiere otro significado.

    Respecto al tema del artículo, planteas unas preguntas muy interesantes sobre las cuales yo también reflexiono y para las que no siempre tengo respuesta, pero hay algo que no acabo de ver claramente. Al señalar el artículo determinado “la”, ¿debo entender que interpretas que la ortopraxis de la doctrina moral católica es siempre una dirección única, esto es, dada cualquier situación concreta la respuesta es única, vamos, como un si, y sólo si? ¿Debo entender que interpretas que es excluyente, esto es, ningún otro sistema ético o moral puede dar la misma respuesta ante una situación concreta? Porque si la respuesta es sí, yo no estoy de acuerdo (y Chesterton, autor de “El Hombre Eterno”, apuesto a que tampoco). Otra cosa sería comparar sistemas morales completos.

    • 7 paco 20 enero 2010 en 8:24 pm

      La que dijo “la” fue la comentarista, el blogger solo pregunta algo que no se puede responder. si los que conocen el destino dudan del camino a los que nos da igual el destino ni te digo… pero mola ver a interneteros debatiendo teología moral… Por eso hare lo que quiera y me ahorraré pensar tanto..

  4. 8 MariaJose 20 enero 2010 en 8:28 pm

    Hola a todos. He vuelto en poco tiempo porque hay un párrafo del artículo que no para de darme vueltas por la cabeza, como una avispilla. Con permiso del autor, lo reproduzco y añado mis preguntas.
    __________________________________
    Sin embargo la lectora afirma que existe «la” dirección correcta.
    ¿existe? Y si existe ¿está escrita en un libro de Moral?

    Asumiendo que la lectora es católica : ¿puede un católico decir que hay una dirección correcta?, y si puede decirlo: ¿esta dirección la marca la doctrina moral católica? ¿serían en ese caso los otros caminos incorrectos? ¿todos ellos o sólo algunos?
    __________________________________
    Asumiendo que “la” no significa única ni excluyente, en un sentido casuístico, aclaro, por si no me explicado bien en mi anterior comentario, mi respuesta a las dos últimas preguntas es obvia. Pero para el resto… me pregunto: ¿puede un católico pensar que su moral, toda completa, está escrita en un libro, es decir, la moral católica consiste en una serie de reglas codificadas? Porque yo creo que no. Porque los cristianos seguimos a una Persona y no a un libro y la moral es una consecuencia de nuestro amor a la Verdad que no se puede codificar en un número limitado de reglas. Esto no es una carta blanca para toda esa serie de ñoñeces y cursiladas delicuescentes que escucho y veo por ahi a cuenta de “Yesu (is my friend)”, que para algo está el Magisterio y la conciencia rectamente formada.

    Más: ¿puede un católico afirmar que la doctrina moral católica no es la dirección correcta? Porque si la respuesta es sí ¿se puede ser católico y no creer en y practicar la moral católica? En este caso, ¿tienen razón los que argumentan, como Bono, Blanco et alii, que la conciencia siempre (subrayo el siempre) está por encima del Magisterio y la obediencia?, ¿se puede apoyar el aborto, por ejemplo, y ser católico?

    Un saludo,
    María José

  5. 9 Donan 21 enero 2010 en 12:34 am

    Con insomnio. Pero es buena conclusión, aunque me parece que la moral tiene que tener un algo de validez universal, más allá de la fe que profeses. Y ese algo pienso (a estas horas no se si pienso mucho) que sería lo que se llama “absolutos morales”, es decir aquello (pocas cosas en realidad) que está mal en cualquier circunstancia.

  6. 10 Antonio 21 enero 2010 en 2:26 am

    Hola,
    No me esperaba lo de doctrina moral…católica como único referente para la dirección correcta, puesto que no admite una prueba de veracidad y no permite la interpretación, al ser una doctrina un conjunto de dogmas, a diferencia de la moral protestante, por ejemplo. Cabe deducir que los que no tenemos la suerte de haber recibido la gracia de la Fe católica, sólo podemos tomar el camino correcto por azar.

    Creo que no es posible para mi debatir con vosotros con sinceridad sin que alguien pueda ofenderse o sentirse provocado, aunque nada más lejos de mi intención, por lo que me despido con un cordial saludo.

    Hasta pronto,

    Antonio

  7. 11 donan 21 enero 2010 en 12:07 pm

    Antonio, no ofendes en absoluto: di lo que te parezca mejor, sin miedo a que nadie se moleste. Por mi parte lo tienes asegurado. Aunque claro, me parece que es mucho decir que la moral católica no admite prueba por estra fundamentada en un conjunto de dogmas y la protestante, no. Precisamente el motivo último de este debate es preguntarnos si esa moral es o no racional… A mi me parece (algo lo he estudiado) que la moral protestante es más bien voluntarista que racional, pero admito correcciones a esta conclusión, faltaría más. Y la moral católica no es dogmática: si conoces un poco los dogmas católicos, encontrarás que no hay ni uno sólo que sea moral: hacen referencia a la naturaleza de Jesucristo, a Dios en Sí mismo, etc. La verdad (a los libros y a las propias declaraciones de la Iglesia me remito) es que la moral católica, en sí misma se fundamenta en:
    -La naturaleza del hombre y la dignidad de la persona
    -Los grandes principios morales universales (por ejemplo: “haz el bien, evita el mal”)
    -Las palabras de Jesucristo, que no contradicen lo racional en ética sino que la dan un ambiente distinto.
    Pues eso. Un saludo

  8. 12 MariaJose 21 enero 2010 en 8:01 pm

    Hola, Josepe. No sé si tu último comentario indica que quieres cerrar el debate, si es así borra este comentario por favor.

    Para Antonio: Yo sólo puedo hablar por mí, pero en realidad me gusta que alguien exponga, incluso apasionadamente, ideas diferentes a las mías, siempre desde el respeto y la educación. Aprendo mucho.
    Respecto a tu comentario, me debo de haber explicado fatal, porque he insistido varias veces en que la moral católica no es el único camino y he intentado explicar en que sentido lo digo; vamos, que de “único referente” nada. Si entrasemos en “único referente universal”, eso sería una discusión distinta, que Donan ha medio insinuado en su primer comentario.
    Respecto a los dogmas morales (que no hay) y fundamentos de la moral (sobre lo que hay bastante tela que cortar), suscribo lo que ha dicho Donan.
    Y los no católicos pueden tomar el camino correcto, no por azar, sino por su propio esfuerzo y la gracia de Dios, que Él distribuye gratuitamente a todos los seres humanos, incluso a los que no le conocen. La Iglesia enseña esto: La virtud es una disposición habitual y firme para hacer el bien (CIC 1833). Las virtudes morales crecen mediante la educación, mediante actos deliberados y con el esfuerzo perseverante. La gracia divina las purifica y las eleva (CIC 1839). Hago notar el hecho de que no habla de católicos o no católicos sino que son afirmaciones referidas a todos los hombres.

    Para Donan: Gracias, tu segundo comentario me está haciendo reflexionar sobre puntos que nunca había tomado en consideración.

    Para Josepe: Tu conclusión ha despertado algunas dudas en mí: ¿La moral católica sólo sirve para los casos no especialmente graves? ¿En estos casos cualquier opción, incluidas las contradictorias entre sí, son igualmente válidas? ¿Y para los casos graves, qué?
    ¿Estoy entendiendo algo mal?

    • 13 Donan 21 enero 2010 en 10:04 pm

      De nada. La universalidad de la moral se fundamenta, creo yo, en la misma universalidad de la naturaleza humana y en la validez universal de la dignidad de la persona. Esto, obviamente, no quiere decir que haya que ser católico para ser bueno, sino que el relativismo ético (que degenera en tiranía, la ley del más fuerte) así, en bloque, va en contra del mismo ser humano y de su libertad. Esto lo digo, teniendo en cuenta lo que he dicho antes de los principios, etc.

    • 14 JosePe Garcia 22 enero 2010 en 2:00 pm

      En primer lugar quiero agradecer a Antonio que haya planteado este debate, y me gustar’ia que siguiera preguntando con la lucidez que lo hace. Sinceramente creo qeu es posible que yo est’e equivocado, y me gustaria darme cuenta lo mas rapidamente posible, pues a m’i me gusta tener siempre raz’on.
      Ni mucho menos quiero cerrar el debate. Yo sigo dandole vueltas a muchas cosas, que no estoy seguro de saber.
      Yo creo que no he dicho nunca que la doctrina moral.. cat’olica sea la ‘unica. De hecho creo que todos mis comentarios van justamente en la direccion contraria. Por otro lado no creo que la moral cat’olica sea un conjunto de dogmas, sino m’as bien una propuesta de vida que se toma o no.
      Respecto a lo de los temas graves. Creo que la mayor parte de la gente en nuestra sociedad y en nuestra epoca sigue lso principios basicos de la moral catolica, y por eso a veces la moral cat’olica s’olo se demuestra en casos como el aborto.
      Pero eso no quiere decir que siempre haya sido as’i en todos los lugares. La compasi’on por el m’as d’ebil por ejemplo, es moral cristiana, pero ni en la Roma imperial la ten’ian, ni en la India actual la tienen, ni en la Alemania Hitleriana la tuvieron.

  9. 15 Josema Nuel 22 enero 2010 en 3:47 pm

    Sugerencia: anidando los comentarios, es decir, respondiendo a comentarios anteriores hechos por otros lectores, se acaba perdiendo la secuencia temporal y es un poco dificultoso seguir el debate, sobre todo si te conectas de tanto en tanto. Yo he resuelto este inconveniente subscribiéndome, pero rogaría al blogger que diera instrucciones para que se introduzcan comentarios sin utilizar la fórmula de respuesta para un comentario precedente.

    Respecto al debate que nos ocupa ocurre que, ante la profundidad y rigor que ha alcanzado, he llegado a desarrollar cierto grado de desasosiego. ¿Hay alguna forma de simplicar tan compleja cuestión? Preguntaba yo el otro día en un foro tan interesante como éste si existe una ética universal e intemporal. La respuesta la da Donan en uno de sus atinados y esclarecedores comentarios: “me parece que la moral tiene que tener un algo de validez universal, más allá de la fe que profeses. Y ese algo pienso (…) sería lo que se llama “absolutos morales”, es decir aquello (pocas cosas en realidad) que está mal en cualquier circunstancia”. Llegados a este punto, ¿cuáles son esos absolutos morales? Yo los intuyo, pero me temo que guiado por mi fe. Por eso entiendo perfectamente la reflexión de Antonio según la cual “cabe deducir que los que no tenemos la suerte de haber recibido la gracia de la Fe católica, sólo podemos tomar el camino correcto por azar”. De nuevo muestro mi acuerdo con la afirmación de Donan según la cual “lo que sí que hay son caminos claramente incorrectos, marcados, en último término, por un límite: la dignidad de la persona humana”. Así las cosas parece que todos nos deberíamos poner de acuerdo en aquello que es incorrecto, haciendo que los caminos que recorremos unos y otros discurran razonablemente próximos, interseccionando en muchos casos. Pero no es así. ¡Qué desazón!

  10. 16 MariaJose 24 enero 2010 en 1:19 am

    Hola a todos. A mí también me está gustando el debate y me gustaría someter a vuestra consideración estas reflexiones-conclusiones generales que me he hecho, por si consideráis oportuno debatirlas.

    Primero, estamos mezclando dos temas íntimamente relacionados pero que no son el mismo: uno, cuál es el sistema moral que señala la dirección correcta siempre y, dos, en qué se basan las decisiones de una persona concreta ante un caso concreto. La discusión no versa sobre el primer tema; podríamos haberlo enfocado así pero no lo hemos hecho.

    Segundo, el primer tema ha aparecido tangencialmente, por ejemplo, cuando Donan y Juanma Nuel han mencionado los absolutos morales. Yo no sé como se puede abordar este tema si no introducimos la Ley Natural (con cualquiera de sus nombres), que ni se ha mencionado, y su relación con la práctica de las virtudes humanas (cardinales). Señalo el hecho de que tanto la LN como las virtudes no dependen de la Fe ni de ninguna creencia religiosa o filosófica, son previas a ellas.

    Tercero, la moral católica señala la dirección correcta en cualquier situación y en cualquier tiempo, cumpliendo así plenamente el significado de su adjetivo; es decir, es aplicable en todos los casos: graves, no graves y de cualquier tipo. Pero no debemos dejarnos despistar por el adjetivo, puesto que cualquier persona (en cualquier tiempo y lugar) puede llegar a ella y practicarla, tal y como he intentado explicar en comentarios anteriores.

    Cuarto, al hilo de la reflexión anterior, los no católicos, enfrentados a un problema de índole moral, pueden tomar la decisión correcta, aunque no pensarán en la “doctrina moral católica” sino en su propio sistema moral. Los católicos no tenemos que hacer menos esfuerzo personal que los no católicos para elegir correctamente, antes bien, nuestra obligación es mayor ya que tenemos “dos mil años de edad” (mira, hablando de Chesterton, causante involuntario de este lío :-)) y por eso tenemos una miriada de “exploradores avanzados”.

    Quinto, ante una situación concreta, la praxis de la moral católica no tiene porque ser una decisión única, aunque todas las decisiones “conducirán al mismo lugar”, por seguir con el símil del movimiento, es decir, conducirán hacia el Bien.

    Disculpas por el tocho pero no sé como resumirlo más. Cordialmente,
    María José

  11. 17 MariaJose 24 enero 2010 en 1:22 am

    También se me han ocurrido algunas reflexiones particulares que pongo en otro comentario para hacerlo más legible.

    Para Josepe: Dices:
    _______________________
    Creo que la mayor parte de la gente en nuestra sociedad y en nuestra epoca sigue lso principios basicos de la moral catolica, y por eso a veces la moral cat’olica s’olo se demuestra en casos como el aborto.
    _______________________

    Yo creo que esto no es cierto. Se han perdido muchos valores cristianos y te lo argumentaré con una frase tuya:
    ____________________
    La compasi’on por el m’as d’ebil por ejemplo, es moral cristiana, pero ni en la Roma imperial la ten’ian, ni en la India actual la tienen, ni en la Alemania Hitleriana la tuvieron.
    _____________________

    Y en la sociedad española actual tampoco la tenemos. Ejemplo: los no nacidos y los enfermos y discapacitados son los más débiles de nuestra sociedad pero tanto el aborto, que ya tenemos, como la eutanasia, que está llegando a marchas forzadas, son socialmente aceptados, a las repetidas encuestas me remito.
    Comentario off topic: Josepe, yo también me lío con los comentarios anidados. ¿Se pueden evitar, si lo consideras oportuno?

    Para Josema Nuel: Dices:
    _______________________
    Preguntaba yo el otro día en un foro tan interesante como éste si existe una ética universal e intemporal.
    ________________________

    Sobre esto trata mi segunda reflexión del comentario anterior. Yo estoy convencida de que sí, pero creo que sólo podría argumentarse adecuadamente si cambiásemos el punto de vista de la discusión.

    _________________________
    Por eso entiendo perfectamente la reflexión de Antonio según la cual “cabe deducir que los que no tenemos la suerte de haber recibido la gracia de la Fe católica, sólo podemos tomar el camino correcto por azar”.
    __________________________

    Me gustaría aclarar mi opinión sobre este tema porque me siento aludida. Yo en ningún momento he afirmado eso, sobre todo porque no lo pienso, más bien es al contrario. La moral no depende de la fe, en el sentido de que no se obtiene necesariamente de la fe. De hecho, como he dicho en un comentario mío anterior, las prácticas morales dependen de las virtudes cardinales y del esfuerzo personal, que la Gracia eleva y purifica, pero Ésta es un don gratuito de Dios para todos los hombres. Abundando más en el tema, el concepto de virtuoso (hombre virtuoso, sociedad virtuosa, etc) es anterior al cristianismo, recuerda las semillas de Verdad de las que hablaban los Padres de la Iglesia. Nada más lejos de mi pensamiento que moral católica = lo que hacen los católicos y los demás no, a no ser de pura chorra.

    Para Donan: Dices:
    _______________________
    Esto, obviamente, no quiere decir que haya que ser católico para ser bueno
    _______________________

    Es que no entiendo muy bien este comentario con el que, por cierto, estoy absolutamente de acuerdo. Es más, hay no católicos muy buenos y católicos malos, malísimos. Digo que no lo entiendo porque parece querer decir que la persona que toma una dirección correcta es buena y la que toma una equivocada es mala. Yo no estoy de acuerdo porque la intención juega un papel fundamental. Por no enrollarme mucho, el que toma la dirección correcta por pura “chiripa” siendo su intención mala, no está haciendo algo bueno sino malo. Por eso yo nunca he hablado de direcciones buenas o malas ni mucho menos de personas buenas o malas, sino de correcto o incorrecto. Uuf, tengo que pensar más en esto.

    Cordialmente,
    María José

    • 18 Donan 24 enero 2010 en 11:08 am

      Es verdad: En último término no podemos decir “Buena” o “mala” de una persona, ya que no conocemos su conciencia. La expresión “para ser bueno” es un desliz en el fragor del debate. Lo que en realidad -y gracias por matizar- hay que decir acciones buenas o malas. De todos modos, también se podría tener en cuenta que, a la larga, quien hace el bien acabda haciéndose bueno y al revés. Teniendo en cuenta la intención, la acción, las circunstancias, etc. Lo de correcto o incorrecto también vale, aunque personalmente me gusta más lo de bueno o malo. Es cuenstión de gustos, no de concepto, me parece.

      Tienes razón en lo de la ley natural y las virtudes: me parece que yo mismo he nombrado ambas realidades en coemntarios anteriores al hacer referencia a la naturaleza humana y la dignidad de la persona como fundamento de la moral y a los 10 mandamientos como expresión de la moral fundamental y a los prinsipios morales universales tipo “haz el bien y evita erl mal”. De las virtudes, creo que se nombró a la prudencia que es la virtud humana esencial a la hora de actuar en concreto.
      Y ya, que es domingo.

  12. 19 MariaJose 24 enero 2010 en 3:29 pm

    Tienes razón en lo de que yo uso correcto como bueno porque lo uso según esta definición: “Virtud es un buen hábito que capacita a la persona para actuar de acuerdo a la razón recta. Hace de su poseedor una buena persona y hace sus actos también buenos (Modern Catholic Dictionary)”.
    Muy interesante tu reflexión “a la larga, quien hace el bien acaba haciéndose bueno y al revés”, bien entendido que esto muchas veces supone forzarse a uno mismo, es decir, esforzarse. Un ejemplo de andar por casa en zapatillas para bajar de las nubes intelectuales a la pequeña realidad cotidiana: mi amigo me invita a un acto y sé que es muy importante para él que acuda pero no me apetece ir porque es sábado por la tarde, estoy muy a gusto en el sofá viendo una película, no me apetece arreglarme… Si sigo mis deseos inmediatos no iré y decepcionaré profundamente a mi amigo. Pero yo conozco la regla de oro: todo lo que deseéis que los demás hagan por vosotros, hacedlo por ellos; sé que a mí me sentaría como una patada en el estómago que si los papeles estuviesen invertidos mi amigo no viniera, y no tengo ningún motivo real para no ir. Así que la decisión moralmente buena es ir y “fuerzo” mi voluntad para aceptarla, y voy, no con cara de perro, sino con alegría porque lo he elegido libremente. Si repito esta actuación en situaciones similares, se convertirá en un hábito que hará natural en mí la práctica de la virtud de la diligencia. Por desgracia, algunas personas, no sé cuántas pero yo creo que muchas, actualmente llamarían a este comportamiento hipocresía presentando un acto bueno como malo e intentando racionalizarlo con argumentos del tipo no te quieres a ti misma (cuando es justo lo contrario, porque me quiero a mí misma rectamente puedo aplicar la regla de oro). Creo que tiene mucho que ver con la pérdida de los conceptos de esfuerzo y gratificación aplazada.


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