Volviendo sobre la expansión de las iglesias.


Hace dos posts traté de iniciar unas reflexiones sobre la expansión de las iglesias. Rápidamente el tema se me fue de las manos y me dí cuenta que había metido la mano en algo que me superaba.

Pero había sido sin querer. Yo me refería concretamente a la expansión de las “congregaciones” de “credo evangélico” concretamente en países que tradicionalmente habían sido católicos. Y sigo pensando que en ese fenómeno hay cosas muy interesantes.

Y vuelvo a la carga. Pero hoy de otra manera. Acabo de dar una clase donde he sacado una transpa. éstavalor en uso

He de decir que el tema de valor no es mi tema  de investigación. Y en clase sólo lo pongo para provocar.

Pero me gusta como punto de partida de análisis.

Asistir a una “sesión” en una determinada “congregación” añade valor al “feligrés”. Y por eso vuelve.

Se añade valor a través de tres procesos: El de uso del producto, el de interacción por pares, y el proceso de interacción cliente-empresa.

Si el “feligrés” queda satisfecho, puede tener varios comportamientos. Y esa satisfacción genera comportamientos que son buenos para la “empresa” y eventualmente para el “feligrés”.

Dado el continuo crecimiento de las “iglesias evangélicas” en territorio “católico” podemos afirmar que el valor que añaden sus “actos” genera, a través de la satisfacción, un comportamiento que lleva al crecimiento de las mismas.

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18 Responses to “Volviendo sobre la expansión de las iglesias.”


  1. 1 First Reply 27 febrero 2010 en 8:13 pm

    Me encanta, algo más terrenal, aunque quizá … la fe es algo espiritual y su transmisión es un don.

    Pero nosotros a lo nuestro, a Dios rogando y con el mazo dando.

    Según el gráfico, y según lo que dices a una “sesión” en una determinada “congregación” añade valor al “feligrés”, otra cosa será averiguar si el por el proceso de interacción “congregación”-“feligrés”, de interacción entre los pares, o por el uso del producto.

    El de interacción entre los pares, es muy terrenal, quizá demasiado hasta para mi, esto es, algunas congregaciones religiosas han sido utilizadas, por algunas personas, durante algún tiempo para darle un valor añadido al feligrés (contactos políticos y económicos), esto provocó que gente de fuera de la congregación pensara que todos lo hacía por lo mismo y esa actuación desacredita a la congregación. Otra cosa muy distinta es la interacción entre feligreses, que hace que se refuercen en sus creencias (o que se queden dentro de su burbuja).

    El proceos de interacción “congregación”-“feligrés” es bastante interesante y es quizá el que, según mi punto de vista hace que se hagan grandes algunas congregaciones antes ajenas a nuestros lares y esto es debido a que la relajación de la liturgia, hace que mucha gente DE TODAS LAS CLASES SOCIALES que no está dispuesta a pasar por el aro de cumplir muchas normas ni portarse como es debido, ni tampoco quiere seguir las normas que tocan, ni hacer lo que le dicen si no es su costumbre, en la Iglesia católica no están muy agusto, y prefieren buscar sitios donde su relajación de costumbres esté bien vista o donde les aprieten por otros lados pero no donde apretaron a sus abuelos, porque eso es muy carca.

    Quizá la más importante, o de hecho la única es la última, esto es, el “”feligrés” consigue “valor añadido por el uso del producto” esto es “la congregación. Siempre que el uso sea espiritual y no limpiar el cepillo este esta es quizá la parte importante del uso, aunque no creo que eso haya realizado mucha expansión, puesto que nos hubiese llevado por el camino recto, y no por la serpentina, aunque “los caminos del señor son inexcrutables”.

    En otro orden de cosas, y mirando mi ombligo y mi salvación, y sabiendo que “muchos serán los llamados y pocos los elegidos”, me interesa que haya mucha gente en diversas religiones y poca en la Única Religión verdadera, puesto que no sé como andarán los demás de virtudes, pero yo no voy muy sobrado, así que si serán pocos los elegidos, tampoco me interesa que esto este petado, como en las oposiciones, cuanta menos gente se presente, mejor.

  2. 2 JosePe Garcia 28 febrero 2010 en 9:52 am

    Querido First, sé que no crees que los que asisten a “sesiones” al margen de las “clásicas” de la ICAR sean más laxos en su comportamiento moral. De hecho muchas de las secesiones son estrictamente más duras en el terreno de las costumbres. Por ejemplo, y para ir a algo medible: en las parroquias católicas no se exige el diezmo para el sostenimiento de la “congregación”, mientras que en muchas de las que se expanden sí.
    Creo que incluso se puede afirmar que las “congregaciones” más laxas en el terreno de lo moral pierden a sus fieles no los ganan. Quien se apunta a una “congregación” no lo hace para dejar de hacer, sino para hacer.

    • 3 FirstReply 1 marzo 2010 en 5:36 pm

      Aquí hay mucho que distinguir y no se puede generalizar, pero es más fácil lo segundo que lo primero (por lo que continuaré por ese camino)

      Yo me referiré a lo que conozco, esto es a gente que se llama Católica, pero se pasa el catecismo y parte del credo por el forro, por supuesto la liturgia ni la mentan porque crean “liturgias” paralelas, son gente, al menos los que yo conozco que leen el Pais tal como deberían hacerlo con el catecismo y lo que este dice va a misa, por eso el Papa es …… lo que haga falta, y lo de que sea el sucesor de Pedro es, para ellos, una chorrada.

      este tipo de gente, vuelvo recordar que yo personalmente conozco a unos cuantos, no se exigen casi nada porque son amor. Piensan que son espirituales y super buena gente y si lo último no dejan de serlo, en realidad son espiritistas, mezclan de meditación oriental con Católica (que bien orientada puede dar su frutos) y mal orientada es una fumata contínua y todo está permitido porque el amor (a sí mismos) todo lo permite.

      Respecto de otras religiones, que haya gente mucha gente evangelista (como el boxeador de mi època) en la etnia gitana (ese pueblo nómada), según dicen los de la tele. Casi no me extraña, no hacen misas sino reuniones gospel, y eso mola, desconozco el nivel de exigencia moral, que seguro que no puede ser muy alto porque sino se volverían al catolicismo, así que puedes ir a decirle al cura del barrio, que continúa teniendo una cáritas super activa y un proyecto hombre a todo trapo, que les diga al pueblo nómada que lo que vale para los payos a ellos les rebajan tres escalones y a lo mejor te dice que no, que los principios son los principios y que es mejor tener la Iglesia vacía. Y no seré yo quien le quite la razón.

      Por otro lado, seguro que hay nuevas religiones o confesiones, o incluso masonerío (de esto le preguntaremos al abuelo de zapatero, porque este no llega ni a masón) que exigen a las personas, más de lo que estas se exigían en el Catolicismo. Pero hay que repetir, más de lo que se autoexigían, porque no nos equivoquemos, aquí (refiriendome a la Iglesia Catolica Apostólica Romana (acabo de entender lo de ICAR, no es coña))uno se exige mucho o poco, pero el límite está en deja todo lo que tienes y sígueme, que es más que el diezmo.

  3. 4 JosePe Garcia 1 marzo 2010 en 7:58 pm

    Creo que es más simple que todo eso.
    No creo que los que se apunten a una nueva “congregación” pregunten a qué les obliga y a qué no.
    Estoy seguro que no se producen transiciones de una iglesia a otra al estilo de San Pablo (bueno alguna se producirá, pero serán más bien escasas).
    Se producen transiciones de una iglesia a ninguna, y al cabo de cierto tiempo de ninguna a otra. Pero el dejar de ir a la iglesia una no se produce por hartazgo sino por dejadez. Y el empezar a ir a otra no se produce por introspección sino por que te invita un amigo.

  4. 5 MariaJose 1 marzo 2010 en 9:29 pm

    Hola Josepe y FirstReply.

    Como el tema del artículo es la expansión de las comunidades protestantes en “países que tradicionalmente habían sido católicos”, yo creo que se debería distinguir dos casos:

    1) En parte de (Europa + Canadá) las congregaciones protestantes que crecen lo hacen por la inmigración y, escasamente, por conversión de católicos nativos. Así que, en realidad, existe poco flujo. El hecho cierto de que la Iglesia esté perdiendo fieles a gran velocidad es por la secularización de la sociedad.

    Por cierto, Josepe, sólo como dato anecdótico, un caso que comentabas en un artículo anterior, el de Barcelona, sí es cierto. Es de un informe de la Oficina de Asuntos Religiosos municipal de 2009 y una de las conclusiones es que los templos parroquiales católicos son el 53% del total.

    2) Es en Hispanoamérica donde se produce el flujo desde la Iglesia católica a las congregaciones protestantes, que creo que es el que estáis comentando (en realidad, da la sensación de que el tema es exactamente las causas por las que se abandona la Iglesia). Los dos tenéis razón respecto al comportamiento moral porque el primer comentario de FirstReply se aplica perfectamente a las comunidades liberales y el de Josepe a las comunidades conservadoras. Lo de liberales y conservadoras lo utilizo en el mismo sentido que lo utilizan ellos mismos y conste que liberal es en el sentido anglosajón. Y, efectivamente, las congregaciones liberales pierden fieles.

    A mí me han gustado los comentarios de FirstReply y estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dice. Si todo es tan simple y se reduce a que la gente va de aquí para allá sin saber muy bien por qué, ¿cómo se puede compaginar esta idea (totalmente materialista) con que es el Espíritu Santo quien construye y edifica la Iglesia? No sé explicar porqué pero algo en este argumento dispara mis “alertas católicas”. Por ejemplo, ¿dónde encajaría la discusión de un artículo anterior acerca de el diferente concepto de Iglesia entre católicos y protestantes? No sé, estoy hablando (escribiendo) por no callar, que dicen en mi pueblo.

    • 6 FirstReply 3 marzo 2010 en 12:00 pm

      He estado esperano un par de días para contestar, no por que tuviese mucho trabajo, pues el tiempo me sobra, y no porque no tuviese ganas, sino porque espero que alguien con más conocimientos conteste a Maria José.

      Si nos dedicamos a ser más simpaticos y a regalar caramelos a los nniños para que vayan a misa los domingos, o si tenemos que poner pantallas de plasma para que los adolescentes vean sus partidos en los salones parroquiales (aunque yo les daría un cigarrito, por eso de que van a acabar fumando, mejor que lo hagan en casa y por llevarle la contraria a este gobierno abortista), para los más mayorcitos aguantamos a los hijos y para los que ya no tienen a los hijos en casa, por ahora tienen pocas cosas porque esos si van a Misa, por aquello de cuando las barbas de tu vecino veas cortar pon las tuyas a remojar o por aquello de que tienen tiempo de pensar las cosas porque el palau de la música tiene la misma proporción de gente mayor y joven que las Iglesias los Domingos.

      Esto es, la buena nueva hay que transmitirla, pero ¿que hace el espíritu santo en todo esto? es una pregunta, no irónica, para quien tenga la respueta o al menos alguna respuesta.

      Se van a otras confesiones, ¿por ir a algún sitio? si nos centramos en lo que conocemos ¿hay tanta migración de una religión a otra? yo creo que no, por lo que yo conozco, lo que si veo es mucho desapego a la Iglesia, pero ¿no ha sido siempre igual? si uno lee autores españoles del XIX, parece que las iglesias no estaban muy llenas y que al cura lo acompañaban “los beatos”, no parece que haya cambiado mucho, lo que por otro lado es normal, somos humanidad.

      Los cambios en Hispano-América, y aquí hablo por no callar, no serán de personas o grupos que no tenían una fe católica asentada y que simplemente tenían una “espiritualidad” no asentada?

      No lo tengo claro…

      • 7 MariaJose 3 marzo 2010 en 5:19 pm

        Hola, FirstReply. Verás, sí que hay migración en Hispanoamérica. Y yo creo que la Iglesia debe preocuparse y mucho. Por ejemplo, en Nicaragua los protestantes evangélicos son el 50%. Y en el resto de países no es tan espectacular pero también aumentan. En Europa no hay migración pero también se van. Esto me plantea una serie de preguntas, algunas de las cuales ya las apuntas tú en tu comentario:

        1) ¿Cuál era el conocimiento de lo que enseña la Iglesia que tenían antes de irse? He aquí una conversación bastante típica:
        – La Iglesia enseña que hay que adorar a María y a los santos (o, más a lo bruto, sois unos idólatras).
        – En absoluto, los católicos sólo adoramos a Dios. A María y a los santos los veneramos. ¿Tú fuiste católico?
        – Sí.
        – ¿Eso es lo tú hacías?

        Otra conversación típica:
        -Dentro de unos años la Iglesia dejará casarse a los curas y dejará que las mujeres sean curas, no tendrá más remedio.
        -Oye, que estás hablando de dos cosas distintas.
        -¿Sí? ¿Por qué?
        _ Una cosa es sobre disciplina eclesiástica y la otra sobre doctrina segura.
        -¿Ehhhh?

        Pregunta: ¿Quién tiene la culpa de esta falta de conocimiento? El Espíritu Santo seguro que no. ¿Quién, entonces?

        2) ¿Dedicarse a ser simpático frenaría el desafecto? Pues aquí en España llevamos más de 30 años siendo simpáticos (el que lo sea, yo soy de un antipático…) y hay que ver cómo nos va. Somos tan simpáticos y tan enrollados que tenemos de todo: un montón de cristianos (religiosos y laicos) trabajando por predicar la Buena Nueva que parece que nadie ve, una monja que sale en la tele defendiendo que Dios puso en manos de la madre la vida del nasciturus (sin comentarios), un cura que sale en La Vanguardia presumiendo de pagar abortos, unos cuantos sacerdotes y religiosos que aparecen día sí, día también en los media razonando por qué el Magisterio está equivocado respecto a lo que sea, laicos y laicas que van de “católicos oficiales” y que los echarían hasta de la iglesia episcopaliana (vale, me he pasado). Y, en menor escala, tenemos el problema de los sacramentos. Esto no provoca más que confusión y de la confusión nace el desafecto.

        Pregunta: ¿Quién tiene la culpa de esta confusión? El Espíritu Santo seguro que no. ¿Quién, entonces?

    • 8 JosePe Garcia 3 marzo 2010 en 2:58 pm

      Ma José, Gracias por escribir… Respecto al caso de Barcelona no es tan dramático como lo pintan. La mayor parte de las congregaciones protestantes sólo tienen un servicio al día, lo que no se puede decir de las iglesias católicas. Por otro lado no cuentan todas las “capillas” y en las ciudades viejas como Barna el número de capillas (conventos, colegios…) es muy grande y generalmente activo. Pero dado que en España no hay niños españoles y dado que sí hay muchos niños sudamericanos es muy posible que si sumáramos los niños de unos y otros salieran números cercanos al 50%

      • 9 MariaJose 3 marzo 2010 en 4:14 pm

        Hola, Josepe.
        Yo no me lo tomaba dramáticamente, sólo señalaba de donde había salido la información y que era cierta. Por supuesto, la información dice lo que dice y no otra cosa: habla de templos parroquiales, en ningún caso habla de misas vs servicios religiosos; tampoco cuenta todos los centros de culto, sólo los templos parroquiales; ni cuenta el número de fieles (que sería el dato más relevante, en mi opinión). Si conozco este dato y lo he respondido es por que por casualidad (o no) estaba en el lugar adecuado para ver en primera fila las reacciones públicas al dato. Y, salvo los protestantes, que lo recogieron alegrándose de ello como es natural, todos los demás, católicos incluidos, tuvieron reacciones desde patéticas hasta malvadas, o así me lo pareció a mí. Y me dio pena.

  5. 10 josepe 3 marzo 2010 en 2:49 pm

    Parece que este es un tema interesante, pero no muy interesante. A lo mejor faltan interlocutores, pero me mola que de repente entre el Espiritu Santo en todo esto. Mi aproximación es, quizá sólo aparentemente, más “materialista” y no creo que esté mal. Despreciar las causas materiales es limitar la acción de la Divina Providencia sólo a lo inmaterial. Dicen que Einstein dijo que “Dios no jugaba a los dados”, a lo que dicen que Bohr replicó con un “Deja que Dios juegue como le da la gana”. Yo estoy con Bohr.

  6. 11 MariaJose 3 marzo 2010 en 8:05 pm

    Hola, Josepe. No había visto este comentario antes y pensando, pensando, me he dado cuenta de que mis comentarios anteriores se podían malinterpretar… et voilà: tú has dicho lo que yo quería decir y algunas cosas más.

    Lo que yo quería decir, y creo que no lo he expresado muy bien, y tú lo has dicho mejor, es que el hecho de considerar la acción del Espíritu Santo no nos exime de pensar y actuar. Lo que he escrito podría parecer decir que hay que dejarlo todo en manos de Dios, luego no hay que preocuparse ni hacer nada. Nada más lejos de mi pensamiento. Tú has recurrido a Einstein y Bohr (no conocía la respuesta y me ha gustado). San Ignacio lo expresó diciendo que debes trabajar como si todo dependiera de ti sabiendo que todo depende de Dios.

    A mí me parece que sí es un tema muy interesante aunque tú propones un tema y tus indisciplinados comentaristas, yo más que nadie, comentamos lo que queremos. Así que el tema inicial se ha convertido en ¿por qué la gente abandona la Iglesia? Pregunto: Este tema ¿puede no importarle a un católico? Dos notas: alguien puede estar interesado y no comentar (yo casi nunca comento) y de los no católicos no digo nada porque no lo sé.

  7. 12 Donan 4 marzo 2010 en 10:36 am

    Bueno, habrá que decir algo, después de tantas llamadas a la participación, aunque todavía no sé exactamente qué hay que decir, porque todos me convencéis…
    Se me ocurre que:

    1) La migración en América tiene que ver mucho con la incultura y probablemente el “aburguesamiento” de muchas estructuras eclesiásticas, que gracias a Dios, está pasando. También con la teología de la liberación que convirtió la fe católica en guerrilla. También con los dólares y el hambre y con métodos proselitistas a veces (a veces) poco claros.

    2) En occidente: recomiendo la lectura del ensayo de Ratzinger “Una mirada a Europa”. Responder a esta cuestión supera mi capacidad de síntesis, mis conocimientos y mis alcances.

    3) El Espíritu Santo: hace lo que le dejamos hacer. No es una crisis del Espíritu Santo. Me parece (perdonad la cursilería) una crisis de espíritus santos.

    4) muy ingeniosa la respuesta de Bohr, pero me quedo con la de Einstein. Leí una vez en un libro de Antropología una comparación audaz y un tanto irreverente, pero que me gustó.: Dios es el gra Tahur del universo. Juega a las cartas con los hombres, pero tiene tan buen juego que incluso nuestras pobres jugadas le sirven para ganar la partida.
    (Luego sigo…)

  8. 13 FirstReply 4 marzo 2010 en 10:51 am

    Esto es un “desmierde” contestaciones a preguntas que se hacen posteriormente. Ya dijo el Sr. Nuel, al que hace tiempo que no leemos por aquí, que deberíamos dejar comentarios nuevos, para que aparezca un orden cronológico y no de preguntas. Intentaré hacerlo bien.

    Por otro lado, no conocía la frase de San Ignacio, per me ha encantado. Por cierto si el Espíritu Santo no tiene la culpa, yo no creo que la tenga, quien la tiene, ¿la sociedad? para el que responda que sí que se pregunte ¿ahora soy de izquierdas? y mi respuesta es, si le tiras las culpas a los demás de la perversión del mundo …, si.

  9. 14 JosePe Garcia 4 marzo 2010 en 11:35 am

    “Un hombre es un animal con excusas, un progre las utiliza” Anonimo

  10. 15 MariaJose 4 marzo 2010 en 5:00 pm

    FirstReply tiene razón con lo de las preguntas y respuestas. ¿Veis como somos indisciplinados? Y yo, además, incoherente porque recuerdo que me quejé de esto en un artículo anterior y ahora lo estoy haciendo. Me voy a hacer penitencia (tengo clase con los de primero). Sólo un comentario: la culpa no la tiene la sociedad, la sociedad no es nadie, son las personas o grupos de personas identificados por una característica los que tienen ideas, que tienen consecuencias, y actuan. Donan, por ejemplo, no habla de la sociedad, habla de grupos en concreto como los “aburguesados” o los teólogos de la liberación y sus seguidores. Y a mí este hilo de pensamiento me parece más correcto.

    Querido FirstReply, por desgracia los que le echan la culpa a “la sociedad” no son los de izquierdas, ojalá, son los “progres”, un grupo trasversal mucho más numeroso.

    Eso de “la crisis de la Iglesia es una crisis de santos” o algo así, ¿no es de Juan Pablo II?

  11. 16 JosePe Garcia 4 marzo 2010 en 6:44 pm

    Me niego a que mi blog tenga disciplina, asi que yo mismo me la cargo. Aceptamos como hecho que hay un movimiento hacia otras “iglesias” y sabemos que en global hay movimientos hacia iglesias más “duras” e iglesias más “laxas”. No sé si todos aceptamos que en realidad es un movimiento desde unas “congregaciones” hacia la nada. Y también hay movimientos desde la “nada” hacia otras congregaciones. Porque curiosamente ¿no hay muchas vueltas a casa?. Pero entonces es que la casa no es casa, porque la casa es el sitio dónde tenemos el hábito de volver.

  12. 17 donan 5 marzo 2010 en 12:09 am

    O tembién el lugar donde siempre te esperan.

    • 18 FirstReply 5 marzo 2010 en 1:56 pm

      Yo creo que hay más viajes de “la nada” hacía diversos tipos de iglesias y también hacia la Iglesia, que desde esta última hacia las otras. Porque hay gente que aunque tenga una “culturilla” católica, nunca se ha sentido en “casa”.

      Por otro lado, coincido con Donan, casa es más donde te esperan que donde vuelves.


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